Veneratores y Excolentes: el culto a la sagrado

Veneratores y excolentes son dos términos empleados en el Concilio de Toledo XVI para señalar a los individuos que practicaban ritos en lugares sagrados como fuentes, bosques o monumentos megalíticos. En el concilio XVI convocado en el año 693 en la ciudad de Toledo, se prohibió todo tipo de prácticas como las señaladas. Lo mismo ocurrió en el norte de Europa con Carlomagno en el «Capitulatio de partibus Saxione» en el año 782. Con el avance del Cristianismo en Europa, se fue terminando con cultos y rituales que tenían sus orígenes siglos o milenios atrás. Todos estos cultos estaban generalmente relacionados con la Naturaleza y el Cosmos.
Ellos engañados por diversas persuasiones se convierten en adoradores de los ídolos, veneradores de las piedras, encendedores de antorchas y dan además culto a las fuentes y árboles sagrados, se hacen agoreros o encantadores y otras muchas cosas que sería largo referir.












